
Yo mismo era un desastre componiendo cuando empecé. Me centré tanto en la técnica y en procesar que me olvidé de lo único que me podía ayudar a mejorar mis fotos.
Aunque para olvidarse de algo primero debes saber que existe y para mí la composición era algo desconocido.
Cuando te das cuenta de que tienes un buen equipo, dominas la técnica y has viajado a lugares preciosos, pero tus fotos siguen sin decir nada es cuando sabes que tiene que haber algo más que puedas hacer.
Así que empecé a investigar, pero cuando vi que todo el mundo hablaba de las mismas cuatro reglas de siempre casi tiro la toalla.
El problema no eran esas reglas:
– Utilizar la regla de los tercios (aunque no sepas por qué funciona).
– Poner tu sujeto en el centro y cruzar los dedos para que el resto encaje.
– Utilizar la clásica línea que te lleve al elemento principal.
Consiguiendo que todas tus fotos (y las de los demás) parecieran cromos repetidos.
El problema era que no sabía lo que hacía cuando componía y siempre tenía la sensación de que mis mejores fotos eran cuestión de suerte.
Esto me hacía sentir inseguro, sin ganas de salir, un mero aficionado y un fraude, cuando mi idea era la de enseñar a otros.
¿Cómo iba a poder enseñar a los demás a hacer buenas fotos si no era capaz de conseguir resultados constantes?

(En aquella época todavía confundía un cielo bonito con una buena fotografía)
Hasta que decidí estudiar de verdad. No sólo estudiar a los grandes fotógrafos de todos los tiempos y a los más recientes.
Sino también a los que inventaron la composición. A los grandes maestros de la pintura como Velázquez, Monet, Picasso, Rembrandt, Goya, Van Gogh o el mismísimo Leonardo Da Vinci.
La clave fue entender las bases de la composición desde sus inicios.
Y así fue cómo empecé a entender:
– De dónde salía la regla de los tercios (y cómo utilizarla correctamente).
– Cómo conseguir una verdadera simetría y por qué era tan atractiva.
– Cuál era el origen matemático de la sección aurea y por qué funcionaba tan bien.
– Qué significaba cada color y cuál era la mejor manera de combinarlos para transmitir lo que yo quería.
– Qué importancia tenía la luz y cómo aprender a interpretarla.
Y sobre todo, saber cómo combinar todos estos conceptos en una sola fotografía.
¿Pero sabes cuál fue la mayor revelación?
Ver cómo esos grandes maestros, los que habían inventado todas esas reglas, las rompían porque…
Sabían toda la teoría, sabían lo que hacían y por qué lo hacían. Y precisamente por eso, podían romper sus propias reglas y hacer lo que les diera la gana.
(Mucha gente piensa que romper las reglas es algo guay y que cualquiera puede hacerlo. No. Sólo cuando tienes un dominio tan grande de algo y entiendes lo que estás haciendo es cuando puedes romper las reglas con un propósito para conseguir lo que quieras. No es cuestión de tener talento y de tener más sensibilidad, es cuestión de saber lo que haces)
Obtener todos esos conocimientos y ordenarlos en mi cabeza me llevó mucho tiempo.
Y mi mayor problema era:
¿Cómo iba a enseñar a mis alumnos composición en poco tiempo si a mí me costó años?
Y entonces fue cuando me di cuenta de algo importante.
Año tras año, mis alumnos cometían siempre los mismos errores.
– Daba igual el tipo de alumno.
– Si llevaba poco tiempo haciendo fotos o años.
– Si estaba impartiendo un taller o un viaje fotográfico.
– Ni siquiera el tipo de fotografía que hacían.
Así que pensé que para enseñarles composición y obtener buenas fotografías no era cuestión de que aprendieran todos los conceptos sobre composición.
Sólo tenía que enseñarles cuáles eran esos errores y aprender a evitarlos.
(Es mucho más fácil seguir una dieta saludable que evite problemas de corazón que realizar un trasplante de corazón)
Cuando sabes lo que echa a perder tus fotos es más fácil detectarlo, evitarlo y corregirlo.
Así que empecé a analizar la fotografías de mis alumnos y encontré una serie de patrones y de pautas que se repetían una y otra vez.
Patrones que echaban por tierra sus fotos y que en muchas ocasiones habrían sido fácilmente evitables.
Corregir estos errores producía mejores fotografías al instante.
Sólo había que detectar cuáles eran esos errores y saber solucionarlos.


(Por eso, si no ves cuál es el error de esta fotografía es que no sabes tanto de composición como crees)
En seguida me di cuenta de algo importante:
Yo mismo utilizaba esta metodología de manera inconsciente.
Y se caracterizaba por:
– Ser muy fácil de aplicar.
– Seguir unos pasos con un criterio claro.
– Dejar a un lado toda la teoría compleja, con la que siempre nos han enseñado composición, para que todo el mundo pueda aprenderla.
– Conseguir que las fotos mejoraran considerablemente en muy poco tiempo.
De manera que poco a poco empecé a poner en práctica esta metodología en mis formaciones y descubrí que:
– Las fotos de los alumnos empezaron a estar más equilibradas.
– El sujeto de la fotografía era mucho más evidente y destacaba mucho más.
– Ya no metían tantos elementos en una sola fotografía.
– Sus fotos dejaban de ser tan ambiguas y el mensaje quedaba mucho más claro.
Y al ver que daba resultados decidí ponerlo todo junto en lo que sería mi segundo libro llamado…
Y aquí viene lo mejor y lo peor de todo.
Lo mejor: es tan sencillo de aplicar que vas a pensar que te estoy tomando el pelo. Pero desde el primer momento podrás aplicarlo y ver los resultados tú mismo.
Lo peor: es tan sencillo de aplicar que vas a pensar que te estoy tomando el pelo. Porque lo que enseño sigue una lógica tan aplastante que vas a creer que ya te lo sabías. Y eso es lo mejor del libro.
Y no es que esté diciendo que la composición sea fácil.
Lo que digo es que la metodología que encontrarás en el libro hace que aprender composición sea más fácil de lo que nos habían hecho creer hasta ahora, aunque no tengas un don, ni una sensibilidad especial para componer.










Es un curso completo de composición disfrazado de libro de 124 páginas que puedes adquirir tanto en papel (26x22cm) como en formato electrónico con el que conseguirás mejorar tus fotos desde el primer momento aunque nunca hayas estudiado composición.
Dentro del libro descubrirás los 9 errores de composición que comete todo el mundo y que estropean tus fotos sin darte cuenta.
Y todo dividido en 9 capítulos, uno por cada error.
– En cada capítulo encontrarás un montón de fotografías de ejemplo. Algunas con errores y otras sin errores.
– Junto a las fotografías verás unos textos que te explican qué errores se han cometido, por qué una fotografía no funciona y lo que hay que hacer para llegar a la fotografía que sí funciona.
– No es un libro técnico, ni encontrarás párrafos llenos de explicaciones complejas. Al revés, todas las explicaciones siguen una lógica tan sencilla que hasta un niño de 10 años las entendería.
– Ubicaciones y parámetros de cada foto para que te ayuden a entender mejor la parte más técnica.
El libro es tan fácil de leer que en una tarde lo has terminado, lo que te permitirá poner en práctica cada concepto en tu próxima salida.

(Como ya sabrás, una imagen vale más que 1000 palabras, así que te dejo una página de ejemplo para que te hagas una idea)
En este libro toco algunos de los conceptos más básicos de la composición y otros a los que nadie le da la suficiente importancia, y que son los causantes de que estropeemos nuestras fotografías.
En cada capítulo pongo tal cantidad de ejemplos y tan diferentes que será difícil que no seas capaz de aplicar la solución independientemente del tipo de fotografía que hagas.
Algunos de los puntos más importantes que aprenderás en este libro son:
La forma más fácil de conseguir una fotografía única que no tiene nadie de un sitio que ha fotografiado todo el mundo.
La verdad, menos de lo que debería.
¿Por qué?
Pues porque aunque sea un libro, lo importante es todo el contenido que está dentro y gracias a dicho contenido tus fotos van a dar un salto de calidad enorme.
Si lo que cuento en el libro lo contara en un curso grabado podría cobrar perfectamente 500€ o más y aún sería barato.
Porque a fin de cuentas, es lo mismo que enseño en mis talleres y viajes que cuestan entre 500€ y 5.000€.
Con la ventaja de que lo tienes por escrito y lo vas a poder leer una y otra vez hasta que cada concepto te entre en la mollera.
Y porque además, el libro es autopublicado. Sí, sí, yo soy el diseñador, maquetador y escritor.
Y porque además el libro esconde una serie de códigos QR que te llevarán a contenido sorpresa que no voy a desvelar.
Por todo esto y por mucho más, el libro tiene un precio de…
Pero recuerda que puedes conseguirlo también en formato electrónico (o en ambos).
Fin.
Si quieres el libro pulsa el botón y en unos días te llegará a casa.

¿Por qué este libro y no otros?
No me gusta hacer el trabajo que ya han hecho otros anteriormente. Como vi que no había nada igual y que todos los libros de composición que había leído eran un tostón, escribí el mío.
A diferencia del resto, no cuento teoría aburrida que no es aplicable sobre el terreno. Al contrario, te muestro muchas fotos y te explico, sin irme por las ramas, por qué una foto funciona y por qué la otra no.
¿Qué tiene de diferente?
Lo primero: yo no he inventado nada nuevo. La composición existe desde hace cientos de años.
Lo único que he hecho es contarla de una manera diferente: más práctica y que hasta un niño la pueda entender, independientemente de que tengas un don y cierta sensibilidad para hacer fotos.
Cada concepto lo podrás aplicar fácilmente al hacer una foto. No te quedarás en blanco, como suele suceder cuando tratan de explicarte los motivos teóricos por los que una foto funciona.
¿Hay garantía?
No se admiten ni cambios, ni devoluciones. La única garantía que te ofrezco es que si te lo lees aprenderás, que no es poco.
Yo no hago fotografía de paisaje y naturaleza. ¿Lo que enseña el libro me servirá?
Como siempre digo, las fotos son fotos.
Todo es composición.
Olvídate de que una montaña es una montaña, o una nube es una nube.
Todo es composición.
¿Para quién está pensado el libro?
Es una pregunta difícil a la vez, fácil. Es decir, es difícil para mí decir si es para ti o no. En cambio, para ti será mucho más fácil tomar esa decisión.
Sólo tienes que responder a una pregunta: ¿Sabes cómo resolver cualquier escena en la que estés haciendo una fotografía? ¿Eres capaz de conseguir una buena fotografía, con una buena composición?
Si la respuesta es no, el libro es para ti.
Llevo muchos años haciendo fotos. ¿El libro es para mí?
Te remito a la pregunta anterior. Lo importante no es tu bagaje, ni cuántos años lleves haciendo fotos, ya que estás dando por hecho algo que no es cierto.
Por ejemplo, llevo cocinando toda mi vida y lo sigo haciendo fatal.
¿Y si lo que enseña el libro es muy básico?
El problema no es que sea básico o no. El problema es que no domines todo lo básico. El libro lo ha leído gente con experiencia y le ha servido, no sólo para asentar conocimientos, sino también para darse cuenta de lo que hacían mal.
He leído blogs, visto vídeos en YouTube, ¿en qué se diferencia?
En todo y en nada. Todo está en internet. La diferencia está en cómo te lo cuentan. Aunque la verdad, la mayoría siempre te cuenta lo mismo, y dan por hecho cosas que no todo el mundo sabe.
En mi libro pongo orden. El orden que necesité para empezar a ver fotos por todas partes, para saber resolver cada situación y volver a casa siempre con buenas fotografías sin importar dónde esté.
Soy una persona poco creativa y no tengo imaginación. ¿El libro me ayudará?
Este libro no da recetas mágicas para ser más creativo. Lo que hace es abrirte los ojos para que dejes de cometer los errores de siempre. Y así, es como se aprende. Y así, es como haces mejores fotos. Y así es como un día conseguirás fotos más originales y creativas.
¿Está en papel?
Después de agotarse la primera edición he impreso una segunda con sólo 70 ejemplares. Una vez se agote habrá que esperar bastante tiempo a que vuelva a imprimir más. El tamaño del libro es de 26x22cm.
Además de la versión en papel tienes la versión electrónica, que está disponible en PDF para que la lleves siempre contigo.
Puedes comprar los dos formatos a un precio especial.
¿Qué tengo que hacer para comprar el libro?
Debes pulsar cualquier botón de esta web, el cual te llevará a la página de pago. Una vez completado el pago recibirás un email con la confirmación de la compra.
Si has comprado el libro en papel te llegará en unos días. Así que paciencia.
Si has comprado el libro en formato electrónico podrás descargarlo desde el email. Y siempre tendrás acceso a él desde la plataforma.
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