Un Castillo de fuegos artificiales

Castillo de fuegos artificiales

Las Fallas es una fiesta marcada por el fuego, el ruido y la pólvora. Si por el día podemos asistir a la mascletá, por la noche tenemos una cita obligada en el antiguo cauce del río Túria para asistir a los Castillos de fuegos artificiales. En esta ocasión, el ruido no es el único protagonista, sino también el color. Multitud de cohetes de todo tipo de colores y formas iluminan el cielo valenciano. Miles de cabezas miran al cielo para disfrutar de estos minutos en los que el cielo oscuro se tiñe de rojos, verdes, azules, amarillos.

Si tienes pensado fotografiar un castillo tienes que llevar de manera obligatoria un trípode. No hace falta decir que por la noche no hay luz, y a pesar de que los cohetes iluminan la oscuridad, es necesario el trípode para poder captar las trazas de luz que éstos crean.

Hay que tener cuidado con los parámetros que configuremos, puesto que se nos puede quemar la fotografía por exceso de luz (zonas blancas sin detalle). Intentaremos bajar el ISO al mínimo para que no aparezca ruido. Y a partir de aquí, jugaremos tanto con el diafragma como con el tiempo de exposición en función del resultado que queramos obtener.

Por ejemplo, cuanto mayor sea el tiempo de exposición, mayores serán las trazas de luz que consigamos. Además, si disparan varios cohetes, podremos captar más de uno en nuestro encuadre, combinando trazas y colores.

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Si por el contrario queremos trazas cortas, entonces tendremos que configurar tiempos cortos, por lo que tendremos que abrir el diafragma, o en su defecto, subir el ISO.

Lo bueno es que un castillo de fuegos artificiales es más largo que la mascletà, por lo que podremos realizar muchas más pruebas. Podemos utilizar un teleobjetivo para encuadrar únicamente parte del cielo, o bien un angular si queremos que aparezca el entorno, y la gente que disfruta del espectáculo.

En esta ocasión utilizamos un angular, desde una posición baja para conseguir que aparezca la gente y  los fuegos.

Un último consejo es utilizar un disparador con cable. Al hacer esto podemos disparar las fotos sin tener que tocar la cámara, evitando posibles fotos movidas. Pero lo más importante es configurar la cámara en modo BULB. Este modo te permite exponer el tiempo que tú quieras. La dificultad de un castillo de fuegos artificiales radica en que la luz cambia constantemente, por lo que tienes que calcular si ha entrado suficiente luz al sensor.

Si configuramos, por ejemplo, 10 segundos de exposición y durante ese tiempo sueltan muchos cohetes se quemará la fotos. Si por el contrario apenas hay fuego en el cielo saldrá oscura.

Utilizando el modo BULB nos permite interactuar en todo momento alargando o reduciendo la exposición para que la fotografía salga correctamente.

Los parámetros que utilizo durante un castillo son: ISO 100, velocidades entre 5 y 10 segundos y diafragma variable, entre f/11 y f/22,

 

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Sergio Arias

Fotógrafo profesional en Valencia

Fotógrafo especializado en fotografía de viajes, naturaleza y turismo.
Profesor de fotografía que imparte cursos de fotografía en Valencia y Talleres fotográficos de naturaleza. Realizo Viajes fotográficos para aficionados a la fotografía por todo el mundo.

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